Fukuoka IV

Fukuoka IV

Masanobu Fukuoka.
De la "agricultura natural" al "reverdecer"

por T.M.

Sesenta años cerca de la naturaleza le han dado el saber para entender
quiénes somos, lo que debemos ser y lo que tenemos que hacer en el futuro
para ser. El alma de este hombre es humilde (vive con lo puesto), honesto,
comprometido hasta el límite, campesino, poeta, filósofo, intelectual que
encandila a masas de gente, revolucionario y desde luego sabio.

TM: Con sus libros y sus palabras nos hace pensar sobre nuestra manera de
vivir y nos indica el camino y cómo llegar a él. Su método revolucionario de
agricultura natural, su invento de las "nendo dango" (bolitas de arcilla en
japonés) para convertir desiertos en bosques, sus libros, todo lo que dice y
su filosofía de la vida lo convierten sin duda en un personaje excepcional.
¿Su filosofía de la vida lo ha hecho feliz?.

MF: Si no hubiera hecho caso a mi filosofía hace años que estaría muerto.
Sólo hay una cosa que existe: que todo es uno. También descubrí que no hay
nada que exista en este mundo. Ésta es la idea que he seguido. He intentado
entrar cada vez más en los detalles de lo más profundo de la NADA. La única
gran idea que tuve a los 25 años es que todo es lo mismo.

En general su pensamiento está con la NADA, MU, NO HACER NADA. De acuerdo
con este pensamiento, incluso la educación es inútil. El conocimiento en sí
es algo que separa las cosas. Fukuoca dice "si utilizas este pensamiento
para separar el rojo del negro, has aprendido a separar el rojo del negro,
pero nada sobre el rojo o el negro."
¿Como se explica que una persona de sus años tenga esta vitalidad?

Todo el secreto es que no me preocupo en absoluto por mi salud. Quizás sea
el hecho de que hace 60 años decidí hacerme estúpido y hacer estupideces.

¿Cree que su filosofía trasciende?

(Sonríe, ríe.) Demasiado simbólico, no siento que sea así. Soy un hombre
muy sencillo, muy normal. Mi gran hallazgo ha sido descubrir que soy
estúpido. Por esto no me siento ofendido cuando alguien dice algo raro de
mi, pero tampoco me siento maravilloso cuando me halagan. Pienso que no
tengo talento para hacer una organización. Por otro lado nunca he visto
funcionar bien las organizaciones. Necesitan dinero e infraestructuras para
funcionar. Para reverdecer sólo es necesario semillas y arcilla.

¿Qué le ha parecido el paisaje mediterráneo, desde Grecia, Italia y España
(Mallorca)?

Incluso comparado con los paisajes africanos, éstos son desiertos rocosos,
que serán muy difíciles de reverdecer. A las verduras parece que les falta
el sabor delicado. Creo que este sabor delicado que les falta es como si la
naturaleza fuera muy simple y los nutrientes también fueran muy simples.
Parece que esto le pasa a toda la naturaleza. A la naturaleza le falta
vitalidad, y esta falta de vitalidad se transmite a la comida y a través de
la comida a las personas. No veo variedad en los campos.

¿Qué le parece este paisaje de lleno de oliveras?

Me parece que es el árbol que más puede aguantar en este clima. Un árbol
ideal para el desierto. Esto es un desierto. ¿Puedes pensar que esto (lo que
vemos desde aquí) sea naturaleza? Aquí en unos 10 mts. hay sólo cinco tipos
de frutales diferentes. Con 30 tipos de frutales, y que cada uno de ellos
tuviera 5 a 6 variedades, podriamos tener 150 tipos de fruta. Hace 2.000
años se talaron árboles para hacer barcos. Comenzó la erosión y el avance
del desierto. Llegó el desierto a España. La agricultura moderna y la
erosión es la causa de que este proceso continúe. Ha desaparecido la cultura
y el uso del bosque. El hambre del mundo, la violencia social y étnica-
estas cosas ocurren porque se ha acelerado la destrucción de la naturaleza.
Si se pierde un 3% más de la naturaleza, el mundo se destruirá.
Ha abierto el libro (tiene en las manos un libro de casas de Mallorca o del
Mediterráneo, recoge hasta talayots), señala que esto es lo que el mundo
puede llegar a ser: el sacrificar la naturaleza para el desarrollo de la
civilización. La civilización y la cultura van en declive y terminaremos en
este desierto de piedra y tierra. Este sitio debió ser un bosque con árboles
de 100 mts. Ahora sólo nos queda el agua contenida en las piedras y ésta es
nuestra última oportunidad.

¿Como solucionar el hambre?

El error básico es cuando el ser humano piensa que es él que produce la
comida. Por eso utiliza productos químicos. Las cosas que se hacen para
controlar el agua- represas, diques- son un error. Parar el flujo de un río
ensucia el agua. El agua que fluye en las piedras es mucho mejor: el agua se
purifica. El ser humano piensa que el problema se soluciona haciendo presas,
pero no hace nada para solucionar la falta de agua. El agua la producen la
cantidad de hojas que hay en el suelo. Este sitio está desierto no por falta
de agua, sino por falta de vegetación. En España, en Egipto, Libia, sacan el
agua del fondo de la tierra y empeoran el problema, intentando subir el agua
del fondo de la tierra. Destruyendo líquenes y hojas empeoramos la
posibilidad de obtener agua. Sacamos el agua del mar para producir riqueza.
Con este método creemos que estamos controlando el agua. El trabajo que ese
proceso incluye realmente destruye la naturaleza. El hombre quema madera,
carbón, uranio; el hombre cree que está creando más y más energía, pero está
haciendo lo contrario. La energía no sirve para nada.

¿Qué piensa de las semillas hibridas?

No. No utilizo híbridos. Lo he intentado explicar durante 40 años. Los
japoneses no lo entienden porque sólo entienden una parte del problema, no
el todo. Cuando hablo del todo se convierte en grande. Cuando hablo de algo
concreto se vuelve pequeño. 60 años buscando una buena solución, un buén
método, no lo he encontrado. Me he vuelto un poco pesimista.
Ahora intento explicar mis pensamientos con poemas. Si siembras semillas y
le añades fertilizante desde cierto punto de vista puede estar bien. Visto
desde todas las partes poner fertilizante puede ser un error. Se puede decir
que hoy en día de la raza humana, para los que creen en la ciencia ésta se
ha convertido en una religión. Hace 60 años llegué al concepto del no hacer.
La única palabra en mi cabeza ha sido MU. Todas las cosas que tienen valor
realmente no existen. El conocimiento humano no tiene ningún valor- no tiene
valor la separación de los colores, de algo que existe, que no existe.

¿Cómo imagina un libro para niños?

La única esperanza de esta situación son los niños y quizás sean ellos los
únicos supervivientes. El problema está en los profesores, pues ellos pueden
crearles malentendidos a los niños. En una charla con estudiantes en la
Universidad de Kioto, esa charla de dos horas se convirtió en una de 8
horas.
El tema principal de la conversación fue que creemos que el profesor de
escuela media es menos que uno de universidad. Ésta es una equivocación. Y
me llevó 20 horas explicarlo, y porqué los seres humanos son más estúpidos
que los perros. El ser humano cree que tiene la capacidad de saber. Eso no
es cierto. El ser humano tiene dos ojos, los perros dos ojos, y nosotros
tendemos a pensar que vemos las mismas cosas. Los perros y los gatos ven una
cosa a través de los ojos, y no hacen discriminación entre si es buena o
mala, hombre o mujer. Los gatos no ven. Eso es propio de los humanos. El ser
humano cree que ha conseguido atrapar el color azul. El ser humano mira la
montaña, el valle, y ve cada uno de una forma separada. Piensa que conoce a
cada uno por separado. Los gatos y perros ven estos elementos, pero no
separados. El Ser humano ha dividido la naturaleza en 4 partes, los perros
las ven como una unidad.
El ser humano cree que conoce la naturaleza, cuando lo único que ha hecho
es dividirla. El hombre ha cortado la naturaleza en 4 partes, y así piensa
que realmente la conoce, pero no es verdad. Los perros y los gatos conocen
la naturaleza verdadera, los hombres la dividen en partes. Es como si tienes
un vaso y lo rompes en 4 trozos. El ser humano coge un trozo y piensa que es
la totalidad y además piensa que es más inteligente que los perros y gatos
que ven la totalidad. Cree que conoce un punto, la línea. En realidad no
conoce ni el punto ni la línea. Hay unas palabras de Sócrates: solo sé que
no sé nada. Los seres humanos ni siquiera se conocen a sí mismos. Lo único
que sabemos es que el ser humano es distinto a los perros y a los gatos, y
tiende a pensar que lo conoce todo.

¿Cuál cree que es la razón de que sólo estudiemos lo puntual?

El problema se resuelve mirando el todo. La razón del problema es que
utilizamos un conocimiento científico- y éste ES el problema.

¿Cómo podemos dejar de ver las cosas desde un punto de vista científico?

Cuando el hombre se aleja de la naturaleza no puede sentir el corazón de la
naturaleza. Cuando pensamos en recobrar la naturaleza de forma científica
eso es imposible. La razón por la que hemos destruido la naturaleza es
porque lo que hacemos por la naturaleza lo hacemos en nuestro propio
beneficio.

¿Qué piensa de los científicos?

Solo piensan en ganar dinero- utilizando el fondo de una mina a 3.000 mts.
Los científicos del instituto Fukuba están investigando la antimateria y
estudiando los superconductores. En la piscina (?) aceleran las partículas y
observan como se comportan.
¿Dónde nos llevarán estos experimentos? ¿Porqué buscamos cosas que ya
sabemos que existen? ¿Porqué buscamos cosas que ya sabemos que no existen?
¿Estos estudios pueden tener algún valor?
No se puede llamar progreso a lo que no sabemos como puede acabar. Podría
llegar a resultados de una fuerza superior a la bomba atómica. Si somos
capaces de acabar con estos experimentos habría dinero para salvar a África
dos o tres veces. La investigación de la antimateria se puede convertir en
la cosa más peligrosa que jamás haya existido. Es tan peligroso sólo porque
es antinatural. Hoy en día se pueden crear ratas más grandes que gatos. Os
imagináis un ratón persiguiendo a un gato.
¿Eso es precioso o monstruoso?
Ese momento se está acercando. La montaña en el río y las hierbas en el
árbol están destrozadas. Aquí no existe Dios ni Buda. Los humanos están
partiendo la naturaleza en trocitos.

¿Cuando tiempo le queda al ser humano si no reacciona?

En Japón la TV ha recurrido a científicos de todo el mundo para discutir el
tema y lo que han dicho es que quedan 10 años de vida. Yo le doy unos 25-30
años de vida. Las cosas han llegado a un límite. En todas las cuestiones
sobre la naturaleza estamos en un punto crítico. Yo pienso que si perdemos
un 3% más de vegetación la humanidad estará en peligro. Si perdemos ese 3%
perderemos la alegría de la vida.

¿Porque perderemos la alegría de la vida?

En Japón cuando florece el cerezo la gente va alegre al campo, a ver la
flor del cerezo. Se sienta bajo los árboles y hace fiesta. Es feliz,
bebiendo sake y mirando las flores. Cuando florecen las plantas producen
oxigenación y esto produce aire puro. Si hay mucho aire puro nos ponemos
contentos y bebemos sake. Si perdemos el 3% de la naturaleza es igual a
perder aire puro y perderemos el sentimiento de bailar y beber sake y la
gente se enfriará.
Yo creo que la mejor manera de recuperar la alegría es tirar bolitas de
arcilla. Estoy diciendo que tiréis los libros y que dejéis de pensar. Puedes
anotar lo que quieras de esta entrevista, pero en el último párrafo hay que
poner "Esta entrevista no sirve para nada." Tenemos que sembrar bolitas de
arcilla con rapidez porque no hay tiempo. Depende de vosotros que esto sea
un punto de partida para la reforestación de todo el planeta, o que se quede
sólo en reverdecer esta isla. No dejéis que esta isla se convierta en el
último paraíso. Aquí hay que hacer un paraíso para convencer al resto del
mundo con una reforestación de verdad.

¿El "nendo dango", es un experimento?

No puedo decir que sea un invento. Es una imitación de la naturaleza.
Cuando tiramos nendo dango, sembramos como Dios. Cuando hacemos nendo dango
hay que sentir que somos Dios. Cuando se hacen los nendo dango estamos
metiendo el alma en la bolita de arcilla. ¿Qué tipo de semillas debemos
sembrar y cuál no? Ya no se trata de introducir o no especies no-autóctonas.
Se trata de "supervivencia." Tengo un plan para hacer una olimpiada verde,
una campaña de repoblación forestal por el Mediterráneo. España, sobre todo,
padece un grave problema de desertización

¿Como podemos llegar a la conciencia de la gente ante el problema de que la
naturaleza se muere?

Vosotros tenéis que inventaros las palabras. Yo soy incapaz de transmitir
este pensamiento en pocas palabras. Aquí la tierra tiene poca agua, por lo
que hay que bailar y tocar el tambor para atraer el agua.

¿Cual és su último proyecto? ¿Qué és lo que está haciendo últimamente?

En Grecia, con un grupo, estamos llevando a cabo un proyecto de reverdecer
una extensa zona de 10.000 hectáreas desérticas con la ayuda de 500
voluntarios y esparciendo por doquier bolitas de arcilla. Se utilizaron 70
toneladas de arcilla y 12 toneladas de semillas, 5 toneladas de algodón y 3
toneladas de papel de periódicos. Todo el mundo ha colaborado, y por esto no
es necesario dinero, ni ninguna organización. Yo les decía a los jóvenes:
tenéis que sembrar las bolitas con alma para que crezcan mejor. Cuando
sembráis "nendo dango" sois como Dios.

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NOTA: Las bolitas de arcilla son una técnica empleada por Fukuoka para
recubrir semillas. Mezcla la arcilla con las semillas, y luego corta la masa
en pequeñas porciones. De esta manera asegura que las semillar estén a salvo
de los pájaros e insectos hasta que germinen, y además tengan un
recubrimiento húmedo que las estimulen a germinar.

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EL TRABAJO DE MASANOBU FUKUOKA
por Zen

extraido de "The Best of Permaculture, a Collection" (Max O. Lindegger/
Robert Tap, 1986.)

Sensei Fukuoka fue mi maestro, mi padre espiritual y mi guía por cerca de
once años, desde que dejé el templo zen en la isla de Honshu.
Oí hablar de él por primera vez a Larry Korn, quien se convirtiría luego en
editor de "La revolución de un rastrojo." Larry visitó nuestro monasterio
Zen en las montañas de Kyoto, y me habló de este ser iluminado que, con sus
extraños métodos agrícolas y su filosofía detrás, se volvió contra todo lo
establecido.
Cuando volví de mi peregrinaje, luego de 54 templos y 2 meses, encontré a
Sensei con 8 jóvenes japoneses ayudantes y 6 forasteros cavando trincheras
que no eran las normales de irrigación, sino trincheras como las de la
Primera Guerra Mundial, de 1,20 m. de profundidad, paralelas, espaciadas a
un metro, en filas de 1,50 y 10 m. de largo. Me dijeron luego que de esa
forma aireaba el suelo para plantar frutales después.
En la noche de mi llegada acepté la invitación de Sensei a participar en su
trabajo, arriesgándome a terminar como cavador de trincheras. En el primer
encuentro con Sensei tuve la profunda experiencia de ser aceptado y amado.

El ministro de agricultura, que durante años rechazó sus métodos,
recientemente se mostró interesado, ya que el arroz rinde mucho más (hojas
más grandes, raíces más fuertes y 140 semillas contra 90) y le ofreció un
trato: por indicarle el método y mantener alejados a los extranjeros, se
convertiría en tesoro nacional viviente de Japón.

¿Cuáles son esos métodos? Tengo que volver atrás 37 años a cuando era un
joven químico graduado, que trabajaba en el departamento de agricultura, en
un laboratorio; los americanos recién habiendo ganado la guerra, promovieron
con éxito la tecnología agroquímica: pesticidas, fertilizantes,
pulverizantes químicos, y venenos. Los conquistadores encontraron en la
confusión de posguerra un amplio mercado para este tipo de productos.
Mientras tanto crecía la desilusión de M. Fukuoka. Fue también un momento de
su búsqueda espiritual con experiencias iluminadoras, que culminaron en la
decisión de poner fin a su carrera en el laboratorio. No fue una decisión
fácil en Japón, donde la vida de empleado en una institución es la norma.

De vuelta en su tierra natal, un octavo de acre (1/16 ha.) de orquídeas en
un campo con una choza, un perro y cinco gallinas, fue donde puso en
práctica su filosofía. En sus primeros 10 años cultivó el arroz allí como
hace 200 años- sin cavar, plantando plantines sin fertilizante y, lo más
inusual, inundando en los meses de verano.

Heredó campos de arroz de su padre que atrajeron ayudantes que habían leído
sus libros. La "granja de la revolución de un rastrojo" creció
considerablemente. Compró campos de vecinos desconformes pon el bajo
rendimiento del suelo pobre. Lo ví desparramar semillas de trébol y una
variedad de hierbas y hortalizas. Todo lo que creciera lo dejaba
autoinseminarse año tras año y elegir en forma natural su sitio adecuado.

Conocía mejor el lugar o las mejores condiciones de cada árbol o planta,
observando la actividad de los insectos en sus proximidades. Aquí vemos un
aspecto interesante de su filosofía, comparable con la filosofía china
taoísta de Lao-Tse, y con el humanitarismo de Albert Schweitzer. Cada
visitante a la granja está encandilado por la ilusoria existencia humana; y
la mente discrimina creando oportunidades, por ejemplo lo bueno y lo malo,
que pierden sentido en la naturaleza. Él dice que solo la gente distingue
insectos buenos o malos; la naturaleza ES, y los insectos atacan a las
plantas que están debiles o no pertenecen a ese lugar. Pero hubo una vez que
nos dijo que manipuleáramos el mundo de los insectos: fue cuando unos
gusanos atacaron a los frutales, y tuvimos que sacarlos y dárselos a los
pollos. Nos llevó semanas, pero nos salvamos de usar pulverizadores como los
vecinos.

La revolución de Fukuoka, así como la permacultura aseguran la vida en la
tierra para las generaciones por venir.

Como dice Lao-Tsé: "el propósito de la vida es conocer el propósito de la
vida."

Luego de un arduo día de trabajo en el campo, a sus 73 años, Sensei se
sienta, así como hace 35 años, lleno de paz, con su taza de té al atardecer
en su choza, irradiando felicidad.